
lunes, 14 de marzo de 2011
Japón, terremoto nuclear.

sábado, 12 de febrero de 2011
Suecia entre contrastes


miércoles, 4 de agosto de 2010
Interesante artículo publicado en Cinco Días sobre los vinos de la D.O. Bierzo
Pasar del cero al cien en el mundo empresarial en tan sólo cuatro años es toda una proeza. Este es el tiempo que ha tardado Dominio de Tares en montar una bodega altamente tecnificada, dotar a algunos vinos del Bierzo (León) de un caché similar al del Priorato catalán, impulsar (junto a otros empresarios llegados a la zona) el reconocimiento de una denominación de origen y ser un negocio rentable. Fue entre 2000 (año en el que se fundó la bodega) y 2004, y a partir de ahí todo ha sido coser y cantar. Basta comprobar cómo algunos de sus vinos (Bembibre o P-3) enseguida consiguieron alcanzar las más altas puntuaciones entre las revistas norteamericanas más prestigiosas, como Wine Spectator y la fascinación de algunos directores espirituales del vino, como el reputado Robert Parker.
Un escenario que, además de ayudar a revolucionar la zona, ha roto todos las previsiones de actividad de la compañía. De hecho, según señala Carlos Loureiro, director general de la bodega, lo planeado era vender entre 150.000 y 200.000 botellas al año y, en estos momentos, la venta no baja de las 400.000 botellas anuales.
Pero ¿cómo se consigue algo así teniendo enfrente, además, la sombra de la DO Ribera del Duero en la zona? Loureiro explica que, además de coincidir en el momento de la constitución una motivación por nuevas variedades de vino, la bodega visualizó que la combinación de la uva autóctona de la zona, la mencía, su microclima, más suave, y el suelo, con laderas, además de la antigüedad de sus cepas, elevaba a la zona a la categoría de lo que los franceses denomina terroir y nosotros terruño.
Además, los vinos del Bierzo no tenían nada que envidiar a los de Ribera del Duero. Entre otras cosas, porque sus caldos gozan de un aroma más afrutado y de una acidez más óptima, lo que permite aguantar en la botella con el mismo sabor más tiempo, asegura Loureiro. Éste es en definitiva otro de los motivos que han hecho que los vinos bercianos sean los únicos, que han crecido pese a la crisis frente a los de Rioja o Ribera del Duero.
El problema de la baja calidad de los vinos existentes en la zona hasta ese momento no se debía a la materia prima, es decir, a la variedad de la uva, sino a una incorrecta elaboración de los caldos, según explica el directivo. Por eso, esta bodega se aseguró de que las patas que configuraron su producción tuvieran como principal objetivo la búsqueda añada a añada de la calidad (sin depender de la cosecha) asegurando una elaboración y proceso industrial de los caldos controlado para sacar de cada variedad de uva "mejores aromas, mejores sabores y la máxima expresividad".
Todo esto sin olvidar que esta bodega en todo momento fue muy selectiva. De hecho, sólo trabaja con cepas de la zona de más de 60 años de antigüedad y algunos de sus vinos como P-3, considerado un vino de autor, procede de viñas situadas en los pagos (fincas) más altos de la zona, es decir los más privilegiados.
Conseguir los objetivos marcados por la bodega, que se montó de la mano de un puñado de profesionales emprendedores amantes del vino, pasaba por dotarla de un alto nivel de tecnificación, "que hasta 2004 sólo supuso inversión", comenta Loureiro.
Para controlar la vinificación, Dominio de Tares incorporó cubas de acero inoxidable (en lugar de tinos de madera) de 40.000 litros de capacidad refrigeradas, que impiden que se corte la fermentación, a causa de una levadura propia, así como un laboratorio dotado de tecnología punta.
Una estufa bacteriológica empleada para el cultivo de microorganismos a temperatura controlada sin riesgo de contaminación; analizadores que permiten estudiar el perfil enzimático y colorímetro de los mostos y vinos; un volatímetro para medir la acidez volátil así como una centrifugadora, encargada de eliminar la turbidez del vino, son algunos de los equipos que habitan en el laboratorio de una bodega de estas características.
Hasta usan un espectrofotómetro infrarrojo, un equipo que ha popularizado la serie televisiva estadounidense CSI, para medir los parámetros más importantes en mostos como el grado brix, el pH, la acidez total, el nitrógeno, el potasio, los ácidos, los azúcares, el color, etc., de las muestras, en 30 segundos. Sólo este equipo cuesta unos 400.000 euros. Y cuenta con un sistema de radiofrecuencia que permite discernir de que barrica procede cada caldo.
La innovación ha sido desde el principio uno de los pilares de la bodega. Uno de sus proyectos más destacados en marcha tiene como principal objetivo el estudio de la variedad de la uva autóctona (mencía) y de las técnicas de cultivos de estabilización del color de los tintos, como puede ser la microoxigenación. Este proyecto, llevado a cabo en colaboración con otras firmas de la zona y que cuenta con el apoyo financiero del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), no sólo pretende solucionar uno de los principales problemas de los tintos de la zona, el color, sino también determinar cómo afectan los diferentes factores a la variedad con el fin de obtener vinos con diferentes variedades cromáticas.
Datos básicos
Producción
Más de 400.000 botellas de vino vende anualmente Dominio de Tares de todas las variedades de uvas autóctonas entre todos sus vinos (Baltos, Cepas Viejas, Bembibre y P3), una cantidad que ha roto todas las previsiones de la bodega, que en un principio pensó en comercializar, como mucho 200.000 unidades en todo el mundo.
Exportación
En 17 países están presentes los caldos de la bodega, entre los que sobresalen Estados Unidos, Canadá, Suiza, Reino Unido, Alemania, Brasil, México y Benelux. Actualmente, está penetrando en los países emergentes como China, Japón, Australia, Rusia e India. Las previsiones de la compañía, que ahora vende en el exterior el 20% de su facturación total (que asciende a tres millones de euros), es alcanzar el 40% en los próximos tres años.
Consumo
El consumo de los vinos de gama media y alta, representado por los caldos Bembibre y P3, es el que más se ha resentido por la crisis, con unos descensos de entre el 15 y el 20%. No obstante, la demanda se ha desplazado a la gama media baja, representada por Cepas Viejas, que ha crecido un 5%. Asimismo, en la cava han señalado que se han modificado los hábitos de los consumidores, que cada vez más compran en la web y en supermercados para consumir en el hogar. Cabe destacar que los vinos de este nuevo Priorato español son los únicos que han crecido pese a la crisis, frente a los de Rioja o Ribera del Duero.
viernes, 19 de junio de 2009
Parques Eólicos: Beneficios inmediatos, impacto permanente
Favorecer el fomento de las energías renovables dicen, de acuerdo, totalmente a favor de buscar formas de producción energética alternativa que ayuden a preservar el aumento de contaminación atmosférica y la generación de residuos difíciles de desechar. Energía eólica, fácil de obtener y no contaminante, pero, ¿a qué precio? La noticia saltaba hace unos 15 días, la Junta de Castilla y León autorizaba la construcción de un parque eólico entre los municipios de Igüeña, Noceda del Bierzo y Toreno. http://www.diariodeleon.es/noticias/noticia.asp?pkid=457575
Aparentemente, sería un titular sin mucha más miga, una noticia más que pasaría desapercibida en los medios de comunicación autonómicos, de no ser por los excepcionales valores naturales existentes en el área que se pretende invadir con torres eólicas de más de 60 metros de altura y por las continúas y reiteradas agresiones al medio ambiente que desde la Junta de Castilla y León se permiten en la hermosa (cada vez menos) y mágica comarca de El Bierzo.
El área que abarca los tres municipios mencionados anteriormente, se trata del cordal meridional de una sierra, la de Gistredo, que supone el interfluvio entre los ríos Sil y Boeza, con unas altitudes rondando los 2000 metros (el pico Catoute un poco al norte alcanza los 2117 metros, cumbre más alta de El Bierzo), con valores faunísticos, florísticos y geomorfológicos muy destacados (entre ellos osos pardos, densos bosques de abedular y una cubeta glaciar que no hace mucho tiempo fue un lago de cierta entidad). Los valles son profundos y las cumbres dónde irán los aerogeneradores son visibles desde un área muy extensa.
La aprobación de este nuevo parque está basada en un informe de Impacto Ambiental ciertamente flojo, superficial y que parece estar hecho más por una consultora de estudios económicos o sociológicos que por la experta, profunda y capacitada visión de un equipo evaluador de Impacto Ambiental. Se ignoran los ciclos de hibernación de los osos pardos y se minusvaloran las formaciones boscosas de abedul y roble, destacando que al encontrarse rodeadas de matorral de degradación han perdido su valor natural (aquí el informe): http://plataformadefensagistreo.blogspot.com/2009/06/un-desastre.html
Sin embargo, cabe preguntarse una vez dadas las autorizaciones ambientales, si la culpa no es tanto de la Junta de Castilla y León, que al fin y al cabo es un mero gestor del territorio regido por intereses económicos; como de las autoridades locales municipales que en estas áreas rurales, donde la minería del carbón y la agricultura ya no son competitivas, por entregar a manos del mejor postor el único valor que les resta a estos parajes, el único valor aprovechable económicamente con, por ejemplo, iniciativas de turismo rural, el valor natural. La coartada utilizada por parte de los alcaldes es clara, el monte tal y como está no da dinero, el dinero de los aerogeneradores evitará la muerte del pueblo. En realidad, el dinero de los aerogeneradores supone el tiro en la nuca para estos pueblos. En un primer momento las arcas municipales se hincharán y se podrán acometer obras de acondicionamiento de calles y mejora de servicios y equipamientos, pero una vez hecho todo eso, se darán cuenta de que tras conseguir tener por fin un pueblo bello y cuidado, nadie querrá ir ni a vivir, ni a visitarlo, ni a plantearse el inicio de una actividad empresarial de tipo turístico, y entonces el pueblo seguirá muriendo como hasta ahora, quizás con un letargo mayor, pero muriendo al fin y al cabo y cuando se pregunten el porqué de la situación sólo tendrán que mirar hacia arriba pero no demasiado, sólo tendrán que contemplar sus colinas con una retahíla de aerogeneradores alineados en la cumbre, girando día y noche sin parar, mientras un poco más abajo los habitantes que aún pervivan podrán comprobar la efectividad del dicho "pan para hoy, hambre para mañana".
En definitiva, se debe tener mucho más en cuenta la ubicación de estos parques eólicos en lugares que no presenten estos valores naturales tan destacados y sobre todo, se debe proteger un poco más esta tierra berciana, explotada en el subsuelo, la superficie y el aire por una producción energética excesiva y en algunos casos abusiva.
viernes, 12 de diciembre de 2008
El Bierzo Montañoso
Al Sur, en el paso de la Aquiana se observan los rastros del lobo, con pelo de sus presas; y en las alboradas de febrero se escucha su aullido en el valle del Airoso. Corzos y jabalíes frecuentan cualquier esquina del Bierzo, no importa la época del año, pero en estos recónditos parajes del sur es más frecuente observar a gato montes, garduñas, algún turón, raposos, tejones... Incluso grandes ciervos, que pronto su berrea ensordecerá los “rebollares” de los Montes Aquilanos.
Por las cabeceras del río Sil ,el Cabrera o el Selmo aun merodean algunas nutrias. Y en las escasas pilas de leña, en las afueras de los pueblos de montaña, se pueden ver las escurridizas comadrejas. En los pequeños bosquetes de la comarca saltan las cada vez mas abundantes ardillas, acechadas por martas y ginetas.
Por el Norte, los Ancares y la Sierra de Gistredo acaban de cerrar el círculo, con la presencia de dos de las especies más amenazadas de la Península Ibérica; el oso pardo y el urogallo. Estas especies se extienden por las montañas de la vecina y hermana comarca de Laciana. De nuevo los sotos de castaños y la aparición del roble albar conforman el dosel arbóreo, caducifolio en su mayoría. Un poco más hacia el Oeste, casi en la frontera con Galicia, aparece el hayedo más occidental de Europa; el impresionante hayedo de Busmayor, conservado hasta nuestro días gracias al refugio en las laderas de umbría.
Así se explica a groso modo, la diversidad forestal y faunística de esas montañas que vigilan la hoya berciana y que en esta época invernal nos ofrecen la bella estampa de sus cumbres nevadas, visibles desde cualquier punto de El Bierzo para mayor disfrute de nuestra vista.
domingo, 16 de noviembre de 2008
Bicentenario del final de la Guerra de la Independencia (Masacre de Bembibre)
El último día de 1808, las tropas inglesas llegaron a Bembibre para pernoctar después de la dura retirada desde Astorga, tras haber atravesado el frío puerto de Manzanal, en pleno invierno. Marchaban en retirada para abandonar la península, rendidos ante los franceses comandados por el general Soult para salvaguardar el ejército británico, el único ejército inglés. A pesar de ello, los franceses perseguían a su enemigo.
A la llegada a Bembibre el panorama era desolador: no había gente, la población había emigrado en junta de defensa local, conformada en momentos de guerra. Sólo unos pocos habitantes. Pero había bodegas donde un grupo importante de soldados, entre 800 y 1.000, optaron por engullir el alcohol que se encontraron a su paso. ¿Borrachos por gusto o por las circunstancias? Ésta es la pregunta que surge ahora, casi dos siglos después, cuando se analizan las causas de aquellos hechos, que fueron determinantes para que varios centenares de personas perdieran la vida.
Al anochecer, beben para intentar entrar en calor, tras todas las penurias del paso por el puerto y la caminata que se había cobrado varias vidas. En un momento determinado un grupo de soldados se emborrachó. Las tropas inglesas de retaguardia llegan a Bembibre alertando a los soldados que ya estaban establecidos: el ejército francés avanza persiguiéndolos arrasando cuanto se encuentra a su camino. Con Bembibre no iba a ser menos. Cuando llega la hora de despertar, entre 800 y 1.000 soldados no logran ponerse en pie porque están tocados por el alcohol, siguen rezagados. Con ese último piquete no logran despertar y optan por dejarlos abandonados en Bembibre. Ése fue el principio de la masacre. Bembibre ardió por los cuatro costados, los franceses mataron a numerosos ingleses e hicieron presos a otros tantos.
La ciudad de Bembibre vivió uno de los momentos más tristes de la historia, y en el subsuelo los historiadores consideran que debe haber varios centenares, e incluso miles de cadáveres de soldados que perecieron por la entrada de las tropas, otros muertos por el tifus u otras enfermedades, e incluso por el frío.
El ejército inglés partió desde la capital del Bierzo Alto hacia la ciudad de La Coruña para embarcarse hacia Inglaterra. En la comarca de El Bierzo, atravesó Cacabelos y Villafranca, llegarían a Galicia pasando por Lugo y Betanzos.