lunes, 18 de agosto de 2008

Cadafresnas

Cadafresnas es una localidad situada en el extremo oeste de la comarca de El Bierzo, en la Comunidad Autónoma de Castilla y León. Cercana a municipios importantes como Vega de Valcarce y Villafranca del Bierzo, Cadafresnas es conocida por la presencia en las proximidades del pueblo de yacimientos de wolframita (mineral del que se extrae el wolframio).

El principal yacimiento se encuentra bajo la peña del Seo, un picacho que supera los 1500 metros de altitud, asentado sobre materiales paleozoicos tales como pizarras o gneis. En torno a esta peña comenzó el proceso de extracción de wolframita en los años de la segunda guerra mundial por la importancia del wolframio en la construcción de armamento. Sobre este acontecimiento, existe una novela titulada "El año del Wolfram" escrita por Raúl Guerra Garrido que desarrolla su acción en el pueblo de Cadafresnas y en la lucha entre americanos y alemanes por el control de la Peña del Seo.




Vista de la Peña del Seo



Hoy en día la explotación minera está abandonada, junto con las demás explotaciones para el tratamiento del mineral, así como los cuartelones donde pernoctaban los mineros, envolviéndonos en una atmósfera impactante, rodeados una naturaleza exhuberante que en poco más de 50 años desde el abandono de la explotación ha comenzado a borrar el rastro del hombre.






Vista del lavadero derruido, y al fondo los cuartelones



Y todo esto junto con unas panorámicas impresionantes de la sierra de la Aquiana y a sus pies la hoya berciana, con la ciudad de Ponferrada dominando sobre el territorio berciano.
Por todo ello bien merece una visita y un recorrido, a ser posible a pie, por este sector menos conocido de la sierra de la Aquiana.

viernes, 20 de junio de 2008

LOS BERCIANOS

Esta es una bonita carta de Cesar Gavela sobre la personalidad de los Bercianos:

LOS BERCIANOS


La ventaja de los bercianos es que podemos ser de muchos lugares, yo ya no sé si demasiados. Y siendo de tantos sitios, acabamos no siendo de ninguno, lo que tiene su gracia y su modernidad. Aunque es cierto que nuestro mundo es el Noroeste. Y lo enmarcan el Atlántico y el Esla.

Los bercianos podemos ir de gallegos, por ejemplo. Es muy fácil. Por mi parte, cuando me fui a Madrid me tuvieron por tal. El acento de la comarca ayuda mucho. Yo entonces no quise problemas: acepté ese paisanaje impostado. Me convenía porque así me libré de alguna que otra crueldad en el colegio mayor o en el cuartel, cuando novato. Porque los gallegos se apoyaban entre sí; protegían al paisano que llegaba. Ese comportamiento, que acaso hunde sus raíces en siglos de desprecios ajenos, no lo observé entre los vecinos de otras regiones españolas. Y yo me dejé mimar por aquella práctica noble y bondadosa. Ahora bien, los bercianos podemos disfrazarnos de gallegos, y estar contentos con esos ropajes, siempre y cuando no nos quieran anexionar. Que lo sepan los nacionalistas gallegos, esos políticos de votos escasos pero muy activos, que buscan que el Bierzo sea Galicia, inútil empeño, necia ruptura con más de mil años de ser leoneses. Nosotros somos gallegos de pega a veces, y nos puede gustar ese juego, pero no somos gallegos.

Los bercianos también podemos ir de asturleoneses. Y eso que yo no sé muy bien lo que es ser asturleonés, aunque sí sé algunas palabras del idioma lleunés, tan abandonado él. Porque esas palabras poblaron y pueblan mi memoria. Mi abuela asturiana decía palabras de esa lengua familiar y acunadora; mi madre también. La música verbal de mi infancia es galaica y es asturleonesa. Aunque yo no sea asturiano ni gallego. Y ame profundamente al idioma castellano, que es el mío.

Los bercianos también podemos ir de leoneses, que es lo que administrativamente somos por otra parte. Pero también podemos ir de bercianos sólo, sin mayores extensiones. En este caso terminamos siendo un poco solitarios, no nos sienta mal ese camino. Ese camino es el que nos imprime el fuerte carácter de nuestra región. Individualistas, una virtud que a veces es pecado. Yo prefiero ir de berciano pero sin olvidar que somos ciudadanos del mundo. Y que el amor y el tiempo son nuestras armas. Y que podemos vencer con ellas, como cualquiera en este planeta. Porque lo que prevalece es la lucha. La de cada cual.

domingo, 10 de febrero de 2008

¿Talweg?

El talweg es la línea que marca la parte más honda de un valle, y es el camino por donde van las aguas de las corrientes naturales, su nombre común es vaguada.

Aquí empieza este blog.
Salu2.